Preguntas frecuentes sobre la terapia psicológica

Empezar terapia puede generar dudas, inseguridad o incluso algo de nervios. En esta página encontrarás respuestas a algunas de las preguntas más habituales antes de iniciar un proceso terapéutico.

Si después de leerlas te surge cualquier otra duda, puedes escribirme con total tranquilidad.

No. La terapia no es solo para situaciones extremas o graves. Muchas personas acuden a terapia para comprender mejor lo que les ocurre, gestionar malestar emocional, atravesar cambios vitales o cuidarse a nivel emocional.

No es necesario “estar muy mal” para pedir ayuda.

No. Muchas personas llegan a terapia con una sensación de malestar difuso, sin poder ponerle nombre. No es necesario tener un diagnóstico ni una explicación clara para empezar.

La terapia es precisamente un espacio para comprender qué está ocurriendo.

La primera sesión es un espacio para conocernos y para que puedas explicar qué te ha traído a terapia. También sirve para que te explique cómo trabajo y resolver cualquier duda que tengas.

No necesitas saber exactamente qué te ocurre ni tener todo claro. La sesión se adapta a tu ritmo y a lo que puedas o quieras compartir en ese momento.

Es algo muy habitual y totalmente normal. No tienes que saber cómo expresarte ni decir las cosas “bien”.

La terapia se adapta a cómo estés en cada momento, también cuando hay silencios, confusión o dificultad para poner palabras.

Sí, es muy frecuente. Empezar terapia implica abrir un espacio nuevo y hablar de cosas importantes, y eso puede generar nervios o dudas.

La terapia no exige exponerte más de lo que puedas sostener. El proceso se construye desde la seguridad y el respeto.

Sí. La terapia psicológica es un espacio confidencial. Todo lo que se comparte en sesión se mantiene dentro del marco profesional y ético de la psicología, respetando la confidencialidad en todo momento.

La frecuencia se acuerda de forma conjunta, teniendo en cuenta tu situación y tus necesidades. Lo más habitual es empezar con sesiones semanales, que pueden ajustarse a lo largo del proceso.

No hay una única forma correcta: el ritmo se adapta a cada persona.

Cada proceso es único y depende de muchos factores: el motivo de consulta, el momento vital y las necesidades de cada persona. La duración se va valorando a lo largo del proceso, de forma conjunta.

La terapia online se realiza mediante videollamada y mantiene el mismo encuadre profesional que la terapia presencial.

Es importante contar con un espacio tranquilo y privado, con buena conexión. Para muchas personas es una opción cómoda y eficaz, especialmente si no pueden desplazarse o prefieren esta modalidad.

El precio de la sesión es de 60 €, con una duración de 50–60 minutos, tanto en modalidad presencial como online.

Puedes consultar más detalles en la página de tarifas.

Si necesitas cambiar o cancelar una sesión, es importante avisar con antelación. En la primera sesión se explica con claridad el encuadre para que todo esté claro desde el inicio.

Puedes escribirme a través del formulario de contacto y te responderé con calma. No es necesario tenerlo todo decidido para escribir.